miércoles, 5 de marzo de 2008

Martes 4 de marzo

Ayer no tuvimos la acostumbrada reunión de los martes con Max, ya que continuamos trabajando en la investigación sobre los campos de IMS y en el desarrollo de una propuesta de descriptores. Hemos pospuesto la reunión al próximo martes para poder hacer aportaciones interesantes que resulten más definitivas (o no...).
Sin embargo, sí que nos reunimos con David Atienza, y después también con Cristina. Ya le habíamos enviado un correo a David, por recomendación de Max y Cris, para hablarle de nuestro interés en participar en los CEPI y pedirle que nos diera acceso y orientación al respecto. El encuentro, aunque breve, fue muy revelador: por una parte, nos contó el propósito, a largo plazo, del proyecto en los CEPI en el ámbito de la enseñanza de español para inmigrantes. Consiste en la creación de una prueba de nivel A1 -N que, tomando como referencia los niveles propuestos por el MCER y el PCIC, ajuste los contenidos y exigencias a las necesidades reales de los inmigrantes y dé cuenta de su nivel en beneficio de su inserción laboral, básicamente. En este primer estadio del proyecto, se está abordando la formación del profesorado, en su gran mayoría voluntarios (actualmente, el conjunto de los CEPIs cuenta con unos 20 profesores aproximadamente).
En cuanto a nuestra participación y entrada en los CEPI, nos dijo que para hacer trabajo de campo es imprescindible, por una parte, tener muy claramente definido el objetivo que se quiere alcanzar y los pasos que van a llevar a su consecución; por otra, definir también el papel que se va a desempeñar, ya que no se puede ser un mero observador, pues genera mal ambiente y puede producir rechazo por parte de los "informantes" (ya sean profesores o alumnos). Además, en el caso de los CEPI, el tema es especialmente delicado porque algunos de los inmigrantes son ilegales (¿¿¿cómo se puede llamar "ilegal" a una persona???) y pueden tener bastante desconfianza y recelo si alguien aparece inesperadamente y sin aparente justificación. Así que, hablando también con Cristina, hemos decidido que, primero, debemos concretar en detalle el objeto de estudio en el que nos queremos centrar para la posterior creación del ODA. A mí me interesa especialmente el ámbito de la Pragmática transcultural y la Interculturalidad; creo que me centraré en el primero. Tenemos que revisar pormenorizadamente el contenido del curso "Inmigración y enseñanza de español como segunda lengua" para ver cómo se trata el tema, qué aspectos vamos a estudiar y de qué forma. Después, delimitaremos qué queremos trabajar y elaboraremos una encuesta (dirigida, semicontrolada o libre; mejor semicontrolada, creo yo) para hablar con algunos de los profesores del CEPI. En principio, parece que acudiremos al Hispano-Africano, en el que el coordinador del Departamento de Lenguas es un hombre africano que también ha cursado un máster en enseñanza de E/LE y, según David, estará bastante dispuesto a echarnos una mano. Al realizar trabajo de campo hay que "ponerse en lo peor", es decir, prever todos los posibles contratiempos que puedan ocurrir y aprovechar al máximo la entrevista que tengamos con los profesores, como si fuera la primera y única. Si después tenemos ocasión de volver a reunirnos con ellos, estupendo, podremos profundizar más. Se ha apuntado también la posibilidad, si se generara un buen ambiente de colaboración, de observar alguna de sus clases para ver de primera mano las necesidades de los inmigrantes en el aula y cómo se desarrollan. ¡Sería genial! Nos pondremos en contacto con Alicia, Claudia y David durante esta fase para que, desde su experiencia, nos den algunas orientaciones.